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Síndrome del impostor, 7 de 10 freelancers ha pasado por esto.

A todos nos ha pasado en un momento dado cuestionarnos. Nos hacemos preguntas como: “¿Este proyecto es demasiado para mi” ?, “No estoy segura si llego en tiempos, pero pasaré el presupuesto”, “no lo tengo todo bajo control, mientras el resto sí”. Esa sensación de no estar a la altura, que no estás lo suficientemente preparado, que hay cosas que no sabes hacer… inseguridad. Estas frases y sensaciones aparecen en tu cabeza en momentos de sobrecarga de trabajo o si estás bajo estrés o ansiedad o en momento de cambios.

Este sentimiento nos pasa a todos los freelancers, no estás solo. Este sentimiento y sensación se llama “Síndrome del Impostor”. Es algo que va dañando nuestra seguridad y puede llegar a afectar nuestra marca, nuestros procesos de venta e inclusive la calidad de tus proyectos. Es la inseguridad y la presión indirecta que nos ponemos a nosotros mismos.

La buena noticia es que el síndrome del importo se puede trabajar de una manera bastante fácil, pero se debe ser constante.

freelancer sindrome de impostor

Empecemos explicando qué es el síndrome del impostor:
Este síndrome fue detectado por Suzanne Imes y Pauline Clance. Pauline comenzó a auto detectarse el síndrome cuando cursaba exámenes y tenía el miedo de haber fallado, recordando todo lo que no sabía, en lugar de pensar en lo que había hecho. Esto es una mala pasada que nos juega nuestro cerebro.
El síndrome es descrito como: “una sensación de timidez en las personas que creen que no son inteligentes, capaces o creativas a pesar de la evidencia de sus logros”. Es una creencia que no nos merecemos nuestro éxito profesional – aunque nuestros clientes vuelvan, nos recomienden y estén contentos. Es un síndrome que usualmente lo sufren personas exitosas, es cuándo se preguntan “¿lo merecía?”, “Si lo he hecho/logrado yo, lo puede hacer cualquiera”.

El síndrome del impostor hace que te cuestiones constantemente al punto de sentir que te descubran por ser un “fraude”. Implica un gran miedo a ser “desenmascarado” lo que crea estrés, ansiedad y obstaculiza tu calidad y capacidad de trabajo. Este síndrome, repito que 7/10 personas lo pasan, llega a afectar varios puntos en nuestra vida.
– Bloqueos mentales
– Problemas para vender nuestros servicios, dudamos de nosotros mismos.
– Remuneración, no somos capaces de subir nuestras tarifas debido a que dudas de tu trabajo.
– Calidad en nuestro trabajo.
– Tiempo, empezamos a perder tiempo para evitar enfrentarnos a nuestro trabajo, divagamos, procrastinamos. El tiempo nos pilla y un trabajo con prisas sabemos que la calidad baja.

Ahora te preguntarás ¿Por qué ocurre?
Cuando eres un experto en algo, lo que normalmente nos pasa a los freelancers, has dedicado muchas horas a perfeccionar tus habilidades y conocimientos. Lo que te permite realizar proyectos de forma más rápida y ágil, esto suele causar la sensación que se ha vuelto una tarea fácil. Y es cuando esa tarea se vuelve sencilla que la duda surge, y es cuando tu mente comienza a engañarte. Estas habilidades se han vuelta tan naturales y cotidianas que puedes llegar a pensar que debería de costarte igual que al resto. Comparativa profesional, te hace dudar si encuentras cosas buenas, no dudes inspirate, aprende. Entiende que nadie es igual.

Puede ser también por altibajos de volumen de trabajo, la inseguridad de tener proyectos constantes. Piensas que ya no eres tan bueno, luego te llegan muchos de golpe, pero ser freelancer es así, y eso no quiere decir que seas malo.

Freelancer y el síndrome el impostor

¿Por qué a los freelances nos pasa más seguido que al resto?
Por la falta de retroalimentación, falta de un sistema de recompensas o personas alrededor que ven tu capacidad y lo bueno que eres. Nosotros, solemos trabajar en solitario y esto es algo que no es fácil. Como freelancer nuestros clientes solo ven parte del proceso y/o el producto final, y no ven el esfuerzo que metes en el proyecto ni lo que se necesita para llegar a ser bueno como tú.

¿Cómo mejoramos?

  1. ¡Recuerda tus logros! Anotalos en un cuaderno y cuando estés de bajón o con inseguridades, léelos en voz alta, para ti, con orgullo. Ten tu top 5 de proyectos de los cuales estás más orgulloso, sonríe que lo has hecho antes.

  2. Adiós a la culpabilidad de sentir “que es demasiado fácil”, esto solo significa que eres bueno. Si eres buenos es porque lo has trabajado, disfruta los frutos del esfuerzo… ya tenemos bastante al mismo tiempo como para culpabilizarte por algo bueno.

  3. Sé honesto contigo mismo: existen cosas que no sabemos hacer, delimita tu campo acción, dí la verdad a tu cliente que eso se sale de tu campo y si necesita un experte que le puedes recomendar a alguien. Eso que no sabes podrías aprender a hacerlo – sal de tu zona de comfort, te dará más confianza.

  4. Positividad: rodéate de personas que te escuchen, te den feedback como puede ser un mentor, amigos, familia, tu network profesional. Y no hagas mucho caso a los comentarios malintencionados, enfócate en las veces que te han agradecido por tu trabajo.

Así que vamos a trabajar e ir quitándonos este síndrome del impostor, porque como bien dice es solo una idea y engaño de la cabeza. Nuestras acciones y resultado ya han hablado, ten en mente eso 😊